Aunque
la elaboración del currículum es personal y debe adaptarse al puesto al que se
dirige, existen distinta formas de elaborar el currículum que conviene conocer.
Normalmente se distingue entre currículum cronológico y
currículum funcional. La utilización de uno u otro debe depender de aquello que
se quiera comunicar al destinatario del mismo.
Currículum cronológico
En esta tipología de currículum la formación académica y
la experiencia profesional aparecen organizadas temporalmente, desde lo más
lejano en el tiempo a lo más reciente o a la inversa. Es el currículum más
habitual.
Facilita la percepción de la
evolución profesional, aunque, por otra parte, evidencia los periodos de inactividad
y la poca duración de los empleos.
Currículum funcional
En estos la información aparece organizada por temas y no
de forma cronológica. Esto permite destacar los aspectos positivos. Es más
difícil de redactar y organizar, pero es más fácil adaptarlo a los distintos
puestos de trabajo.
Por ejemplo, en un apartado
se puede destacar la experiencia laboral en un sector determinado, exponiendo
las funciones y responsabilidades que se ejercieron, así como las cualidades
que se tenían para el desempeño del mismo.
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